domingo, 29 de marzo de 2009

San Andrés del Rabanedo persiste en la valorización de su patrimonio industrial

A pesar del duro golpe que está suponiendo la ruina parcial de la fábrica Araú ahora que se han iniciado las obras de rehabilitación, las autoridades municipales de San Andrés del Rabanedo no desisten en su objetivo de preservar, poner en valor y dar nuevos usos a sus numerosos elementos de patrimonio industrial.

Ayer leíamos con gratitud la siguiente noticia en el Diario de León (la imagen también es suya):

San Andrés redactará el concurso de ideas del centro de ocio de Paraíso
Las bodegas Cándido González, de más de 4.000 m2, se destinarán a uso cultural y deportivo

La alcaldesa de San Andrés del Rabanedo, Mª Eugenia Gancedo, y el concejal de Infraestructuras y Fomento, Manuel Rubial, acompañados por un arquitecto municipal, visitaron ayer las instalaciones de las antiguas bodegas Cándido González, con el fin de retomar el proyecto y ver en qué estado se encuentran las instalaciones.

Hace más de un año, el anterior alcalde, Miguel Martínez, y los propietarios de estas instalaciones llegaron a un acuerdo para convertir las bodegas en un centro de ocio y deporte, instalaciones de las que carece en la actualidad el barrio de Paraíso Cantinas, uno de los más poblados del municipio. De hecho, el Ayuntamiento de San Andrés del Rabanedo firmó en febrero de 2007 un convenio urbanístico con los propietarios de las citadas bodegas, ubicadas en el barrio de Paraíso Cantinas, para asumir las instalaciones y destinarlas a equipamiento cultural y deportivo.

El Ayuntamiento de San Andrés precisa dichos terrenos para dotación de equipamiento público de uso cultural y deportivo ya que se encuentra en una zona céntrica y de cómodo acceso para los ciudadanos y ciudadanas, en el eje de un barrio muy poblado y con déficit de este tipo de infraestructuras básicas. Ésta nueva área de equipamiento tiene acceso por las calles Párroco Pablo Díez y Azorín.

Dentro del PGOU
Esta actuación ya está contemplada el Plan General de Ordenación Urbana (PGOU). El complejo de «Bodegas Cándido González» se compone de dos locales comerciales de más de 154 metros cuadrados y un inmueble de 4.127 metros cuadrados (antes conocido como Prado Mauricio) en la calle Párroco Pablo Díez ocupado por una fábrica con destilería y almacenes.

De acuerdo con dicho convenio, las empresas propietarias cedían al Ayuntamiento los inmuebles y éste los calificó en el PGOU como equipamiento, comprometiéndose a mantener en lo posible las edificación actuales. A cambio, el Ayuntamiento entregará a las citadas empresas el aprovechamiento urbanístico lucrativo de cesión obligatoria a las que tenga derecho el Ayuntamiento sobre los derechos de los sectores de suelo resultantes en el PGOU de dos sectores actuales, en la parte proporcional hasta la valoración de los inmuebles cedidos.