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lunes, 12 de mayo de 2014

Conferencia: "El patrimonio de la iglesia de Santa Marina de Valencia de Don Juan"

Con motivo de la XXXII Semana Cultural de Valencia de Don Juan, organizada por el Excmo. Ayuntamiento, el próximo miércoles 14 de mayo ofreceré una conferencia titulada "El patrimonio de la iglesia de Santa Marina". En ella hablaré de los bienes artísticos de dicho templo coyantino, derribado en 1927 pero del cual se trasladaron o vendieron buena parte de sus artesonados, retablos y esculturas. La presentación se acompañará de numerosas fotografías e ilustraciones.

miércoles, 8 de mayo de 2013

Argumentos en contra del derribo de la fábrica de harinas «La Moderna» de Cistierna

 
  Fotografía de la antigua fábrica de harinas "La Moderna" de Cistierna (arriba) y secciones con su maquinaria en 1946 (debajo). Bajo estas líneas, vídeo de la fábrica al paso de un tren.

  
A raíz de que el Diario de León publicase el pasado 22 de abril una noticia sobre la cesión por parte de Hulleras de Sabero al Ayuntamiento del antiguo economato que la empresa minera tenía en Cistierna, viendo en el mismo artículo que la pretensión del Equipo de Gobierno municipal era proceder al derribo del edificio para abrir un nuevo vial, me dirigí mediante varios correos al Alcalde y Teniente de Alcalde de dicho municipio para indicarles la valía del edificio al que estaban condenando y así tratar de moverles a la reflexión y reconsideración del derribo. Pero es hoy el día que no he recibido si quiera acuse de recibo sobre mi carta, aun teniendo la certeza de que la han recibido y leído.

Ayer, el mismo medio de comunicación publicaba otra noticia que ratificaba la decisión del derribo. A pesar de que en el titular se incide en el último uso del edificio como economato, ya se habla en el texto de que fue una antigua fábrica de harinas, llamada «La Moderna».

Pues bien, voy a tratar en este espacio de dar argumentos sólidos que realmente reducen a la mínima expresión los aportados por el Alcalde D. Nicanor Sen a la hora de persistir en su intención de demoler este edificio. Comenzaré tratando los suyos y luego daré datos y opciones para demostrar el valor y la potencialidad que tiene este edificio patrimonial con que hoy cuenta Cistierna, aunque parece que va a perderse por la decisión de sus Gobernantes.

Dice el Sr. Alcalde que su intención es la "construcción de un nuevo vial que facilitará el acceso al centro de salud y sacará del aislamiento a los vecinos del barrio de la Chimenea y de Santa Barbara". Pues bien, yo, sin ser vecino de Cistierna, conozco bien la zona pues me la he pateado a conciencia varias veces. Estamos ante dos barrios separados por la vía férrea del antiguo FEVE. Lo que el Ayuntamiento pretende es que los vecinos de La Chimenea "reduzcan su rodeo" para llegar al ambulatorio, pues van a tener que continuar saliendo por el paso a nivel existente y sólo gracias a la nueva calle van a ahorrarse unos metros para llegar al centro médico. Nada que objetar, salvo incidir en que se acorta el rodeo, no se elimina; no se hace una línea recta prolongando la calle Juan Ferreras, que sería lo más práctico para el barrio si se le quisiese comunicar mejor, aunque para ello habría que hacer otro paso a nivel ¿No se ha estudiado esta opción? Pero mejor acortar el rodeo, ya que como bien dice el actuar spot publicitario de la DGT: es bueno andar...

Partiendo de lo anterior, para mí lo más indignante, porque no encuentro otras definiciones, viene ahora. Argumenta el Sr. Alcalde de Cistierna que el edificio que pretenden demoler no tiene ningún valor. Veamos cómo lo sostiene. Dice el Regidor que "«El edificio estructuralmente está en ruina inminente y su deterioro, después de la última visita realizada hace cuatro años, ha sido fulminante»". Precisemos que hace 4 años ya gobernaba él en Cistierna

Añade que "«pero desde hace ya muchos años solamente quedan las cuatro paredes no existiendo maquinaria alguna» Este hecho y el avanzado estado de ruina inminente hace que su valor histórico sea prácticamente inexistente, puntualizó". Más adelante me encargaré de echar abajo su aseveración sobre su no-valor histórico, pues como historiador creo que me compete decirlo;  ahora me centraré en lo de las cuatro paredes, pues aunque trata de hacer con esta expresión un desprecio al edificio, el Alcalde lo que está es reconociendo que el inmueble tiene todos sus muros perimetrales, e incluso yo le añado que tiene la cubierta, aunque en mal estado, pero la tiene y podría ser recuperable si tuviese intención (aunque dice que está hundida "al 70%" he visto muchas cosas peores por las que se ha luchado). Pero es que aunque sólo tuviese los muros... ¡caramba que si los tiene!, los cuatro y bien sólidos, de sillarejo y ladrillo macizo, reforzados en las esquinas con sillares de piedra. Pensemos en que Cistierna tuviese un castillo o un monasterio abandonado, como tienen otras localidades de la ribera del Esla; afortunadamente estarían protegidos como BIC pues de lo contrario el Sr. Sen los derribaría basado en su argumento de que sólo les quedan las paredes, ya no digamos si les faltase alguna... ¿No cree, Sr. Alcalde, que su argumento es demasiado frágil? ¿O realmente lo que denota su declaración es que valora muy inferiormente al patrimonio industrial respecto a otros?

Topamos con el dinero, pues trata de argumentar el Sr. Alcalde de Cistierna aludiendo al coste económico que supondría rehabilitar este edificio: "Nicanor Sen manifestó que sin entrar en detalles su recuperación haría necesario una inversión multimillonaria inasumible e imposible para el municipio, ya que estaríamos hablando de una cifra que puede superar ampliamente la cantidad de 600.000 euros". Claro que puede gastarse esa cantidad, o más si lo quisiese, pero sabemos todos y el propio Sr. Sen, que en la actualidad los costes de obra se han reducido muy ostensiblemente y que por un importe mucho menor al indicado se pueden recuperar el tejado y el interior del inmueble. Pida presupuestos, haga un concurso público y se verá sorprendido.

Por último reitera que "No hay maquinaria y no existe ningún elemento de lo que en su día llegó a ser la fábrica, solamente queda un edificio en ruina urbanística, «si alguna vez existió algo de valor que pudiera ser histórico, debió de conservarse hace medio siglo, lo que no existe no se puede proteger», precisó Sen". Como voy a demostrarle ahora, hace 50 años estaríamos entrando en una fábrica de harinas en actividad, rugirían los motores y molinos y saldría polvo de harina por las chimeneas. Por tanto entonces sobraría cualquier protección, ella debe darse cuando el edificio queda sin uso o incluso cuando ya está abandonado y aumenta el peligro de desaparición. Él, como Alcalde, bien ha podido interesarse por ello, y todavía puede hacerlo en los años que le quedan por delante, para lo cual puede y debe asesorarse para conocer totalmente las potencialidades patrimoniales que tiene su localidad y su municipio.

Cistierna tiene la gran suerte de ver pasar todos los años a miles de viajeros y turistas por su término. Unos van hacia el Norte, buscando la montaña o la playa. Otros al Sur, para secarse al sol. Incluso muchos ya van a la zona específicamente a ver patrimonio industrial, pues a pocos kilómetros tienen el Museo de la Minería y la Siderurgia de Castilla y León en Sabero. Teniendo los clientes en casa, apenas Cistierna les sirve hoy de paso, lo cual no genera más que molestias, quizás alguien pare a comprar pan, tomar un café o sacar dinero del cajero. Nada más.

Hace años y por iniciativa del propio alcalde D. Nicanor Sen se abrió un interesante Museo del Ferrocarril en Cistierna, un atractivo que puede sumar y completar la oferta turística y de ocio en la zona. Gran acierto. Pero es un primer paso, pues tal museo todavía tiene un enorme potencial a expandir. La fábrica de harinas «La Moderna» se sitúa prácticamente en frente del Museo del Ferrocarril, por lo que puede ser un complemento perfecto. Ciertamente estamos en una coyuntura difícil, pero precisamente por ello debemos tratar de prosperar sobre lo ya construido por nuestros antepasados, no derribarlo y partir de cero. Si Cistierna no tiene un patrimonio religioso o militar esplendoroso capaz de atraer por sí mismo, si tiene un patrimonio natural, arqueológico e industrial muy notable. Hay que ponerlo en valor y la cesión gratuita de un edificio potente como la fábrica de harinas «La Moderna» nos ofrece esa oportunidad. Cistierna requiere de edificios públicos para desarrollar actividades que le generen riqueza y servicios a sus ciudadanos. Este edificio bien puede proporcionárselos. Esta antigua fábrica, sumada a otras iniciativas, puede hacer que los que pasamos de largo por Cistierna varias veces al año nos quedemos una mañana, un día (y comamos), un par de días (y durmamos) o incluso una semana gracias a las excelencias de la zona. Así se genera riqueza y progreso.



El valor histórico de la fábrica de harinas «La Moderna» de Cistierna, un elemento de patrimonio industrial.


Vamos a exponer a continuación un estudio histórico sobre la  fábrica de harinas «La Moderna» realizado por nuestra parte y expuesto públicamente durante una ponencia impartida en el Curso de Verano 2011 celebrado en la propia localidad de Cistierna. Este estudio, por sí sólo, pone de manifiesto que el edificio al que nos estamos refiriendo tiene valor histórico. A ello podemos añadir que está recogido específicamente en el Inventario de Patrimonio Industrial de la provincia de León que tiene a su disposición la Junta de Castilla y León desde 2010.



Sabemos que “desde antes de 1936” esta fábrica de harinas pertenecía a Esteban Corral Sánchez, industrial, natural de Olleros de Sabero, con negocios mineros y que fue alcalde de Cistierna a comienzos del siglo XX. Hasta finales de agosto de 1945 había tenido esta industria arrendada a Alfredo de Prado Baños pero a partir de entonces pasaría a ser explotada por su hijo, Vicente Corral Sánchez. La harinera, se dice en 1947, “existe desde hace unos cuarenta años, habiendo venido trabajando sin interrupción hasta el momento presente”. En 1965 una referencia nos indica que “inició sus actividades en 1919”. Por los censos de la Cámara de Comercio podemos decir que su iniciativa corrió a cargo de la sociedad Aurelio Tascón y Cía.

El edificio fabril se emplaza “a once metros de distancia de la vía del ferrocarril de La Robla”. Su producción tenía como destino la distribución a los economatos mineros en la posguerra. Debido a ello y a la ausencia de otras fábricas en 50 Km a la redonda, dado su precario mantenimiento y por estar fuera de normativa, el SNT exigió efectuar reformas en las instalaciones a mediados de la década de 1940 “puesto que la fábrica que se halla trabajando en la actualidad no responde a las necesidades y calidades que exige la Comisaría de Abastecimientos y Transportes”.

La primitiva fábrica contaba con una sección de limpia efectuada por una “máquina combinada belga” (compuesta de tarara, separador, despuntadora, deschinadora, rociador  y aparato magnético), una sección de fábrica formada por dos molinos Tartasun de 8 cilindros (uno de 4 pasadas de 800 X 220 m/m y otro de 4 pasadas de 500 X 200 m/m), ocho cernedores centrífugos y una cepilladora de salvados. 
 
Plantas (falta el sótano) y maquinaria instalada por la casa Bühler en la fábrica de harinas "La Moderna" de Cistierna en el año 1946.
Para la reforma requerida, los Corral encargaron las modificaciones a la empresa Bühler, S.A., que levantó tres planos a escala 1:50 fechados el 26 de abril de 1946, correspondiendo a las plantas baja y primera, y a cortes transversales. El presupuesto total para la nueva fábrica ascendió a 324.710 pesetas.

En inspección realizada por el ingeniero de la Delegación Provincial de Industria el 18 de diciembre de 1946 se comprueba que está realizándose dicha reforma, pero que esta no cuenta con el necesario permiso por parte de la DIL. Esteban Corral respondió el 1 de febrero de 1947 diciendo que la reforma ha sido exigida por el SNT y la CGAT y que de no llevarse a cabo la harinera “sería clausurada y precintada por el mencionado organismo con un considerable perjuicio para toda esta región”.

Obviamente la Jefatura Provincial del SNT informó favorablemente sobre dicha reforma el 2 de abril de 1947. Por su parte, la Delegación Provincial de Industria dio también  su aceptación el 9 de abril, pero elevando la ratificación de su decisión a sus superiores, mencionando que “ha sido impuesta por los organismos mencionados (SNT y CGAT)”. La Dirección General de Industria daba su autorización definitiva el 23 de mayo de 1947.

Curiosamente, semanas antes Carlos Arias Navarro, Gobernador Civil de la provincia y como Delegado Provincial de la CGAT, escribió el 10 de febrero de 1947 a Esteban Corral: “Ante las quejas que continúan recibiéndose y las necesidades del abastecimiento panadero de esa Zona, reitérole una vez más la necesidad de que termine con toda urgencia la reforma de esa fábrica de harinas, ya que ha transcurrido tiempo suficiente para ello”.

Finalmente, el uno de julio de 1947 Vicente Corral informó a la DIL que ya se habían terminado las obras de reforma de la harinera de Cistierna. La comprobación y autorización definitiva quedó realizada el 25 de noviembre.

Con ello quedaba constituida una harinera con todos los adelantos y utillajes del momento, corriendo a cargo de la casa suiza Bühler. Trabajarían en la misma, según la memoria de la reforma, “un jefe molinero, un segundo molinero, seis obreros y un empleado de oficina”. Su longitud trabajante era antes de la reforma de 5,2 metros, teóricamente 10.400 Kg diarios de capacidad de molturación, aunque con la nueva maquinaria quedan reducidos a 5 metros. En 1947 se citan “9.880 Kg de trigo en 24 horas”. Molía al año unos 3 millones de Kg. 
  Maquinaria BUHLER de la fábrica de harinas "La Única" de La Bañeza, similar a la instalada en Cistierna. Hoy museo CITBA (Centro de Interpretación de las Tierras Bañezanas)

 En agosto de 1949 la fábrica de harinas era arrendada a Pedro García González. En 1956 tenía asignada una capacidad de molturación de 5.517 Kg de trigo al día. La revisión efectuada en 1957 indica que existían “tres molinos G. Daverio Zurich dobles, de ellos uno de 600 mm y dos de 500 mm, un molino Francés y Berenguer doble de 500 mm”. Por tanto, debió efectuarse una reforma de la cual por el momento no tenemos constancia documental.

En 1962, por fallecimiento de Elías Corral (†1956), hijo del propietario también difunto Esteban Corral, Aurora García Gómez (viuda de Elías) inicia los trámites para dar de alta a su nombre la harinera. Desde 1956 la fábrica carecía de actividad y en 1965 se certifica el subsidio de paro.

El 5 de mayo de 1965 se realiza un contrato de compraventa entre Aurora García Gómez y Plácido Romero Gómez, representante de Electro-Fabril José María Oncala Lorente. La primera vende por 140.000 pesetas sus derechos sobre 4,20 metros de longitud trabajante de su fábrica de harinas al segundo, para ampliar su harinera sita en Jimena de la Frontera (Cádiz).

La autorización para dicho traslado fue decididamente apoyada por la DIL, pues, según la comunicación al respecto elevada a sus superiores de Madrid, la desaparición de esta fábrica de harinas leonesa “contribuiría a aliviar la gran competencia que en este sector industrial existe en esta provincia”. Con el traslado de los derechos de molturación, el 16 de junio de 1965 «La Moderna» quedó dada de baja definitivamente en el registro industrial de León.
El edificio industrial fue vendido a finales de la década de 1970 por Aurora García Gómez a Hulleras de Sabero y Anexas, que lo convirtió en Economato Laboral.

lunes, 28 de enero de 2013

Parte del desaparecido artesonado de la iglesia de Santa Marina reaparece en el Museo del Prado


Nada más y nada menos que la mayor y más importante pinacoteca del mundo, el Museo del Prado, acoge desde este martes 29 de enero de 2013 parte del artesonado de la tristemente desaparecida iglesia de Santa Marina de Valencia de Don Juan. 

La obra forma parte de la colección Várez Fisa donada al Museo del Prado y que ocupa una de las salas de la ampliación realizada por Moneo. Según fuentes del propio Museo del Prado: "El gran artesonado procedente de Valencia de Don Juan (León), de hacia 1350, es una pieza singular de 11 x 6 metros, que cobijará al resto de las obras donadas por José Luis Várez Fisa en la sala dedicada a su colección".


Hasta la fecha sólo se conocían estas dos vigas a través de la fotografía que a mediados del siglo XX publicaron Cook y Gudiol en la obra Ars Hispaniae, indicando que estaban en una colección particular. A ella debieron llegar tras la venta a distintos anticuarios de muchos elementos de dicha iglesia, lamentablemente hoy en paradero desconocido.

Datadas, según la misma Ars Hispaniae, a mediados del siglo XIV, las pinturas del artesonado muestran bailes y escenas caballerescas con significado desconocido hasta el momento. A buen seguro, su nueva ubicación hará posible su estudio a fondo para conocer más detalles pues el conjunto es de un gran tamaño y muestra una amplia variedad de pinturas como puede verse en la imagen obtenida en la propia web del Museo del Prado.

Puede ampliarse la información en este enlace: http://www.museodelprado.es/coleccion/donacion-varez-fisa/la-exposicion/

Desde luego, la fecha del 29 de enero de 2013 debe pasar a la historia de nuestro patrimonio local.
 

sábado, 11 de febrero de 2012

Villademor de la Vega valora y protege su patrimonio

Quiero traer hoy aquí dos recientes noticias relativas a la localidad de Villademor de la Vega y que afectan a su patrimonio.

[Pinchando en las imágenes se amplían]



La primera tiene que ver con el Plan Especial de Protección de las Bodegas de Villademor de la Vega, realizado por el arquitecto Javier López Sastre a petición del Ayuntamiento, tras la creación hace un año de la Asociación Amigos de las Bodegas de Villademor de la Vega.
A falta de conocer con más detalle este proyecto, queremos mostrar nuestro apoyo a una iniciativa que es única en la provincia a pesar del riquísimo patrimonio arquitectónico subterráneo que atesora
mos. Deseamos que sepa respetar y potenciar el valor tradicional de este tipo de bodegas, así como la conservación de sus elementos aunque a día de hoy estén en desuso (cubas, vigas de lagar,...) y su estética de tierra.


La otra noticia nos llegaba anteayer, con la inauguración de Exporestaura en el edificio Botines de León, y que este año muestra la restauración de dos relieves del siglo XVII correspondientes al retablo parroquial de Villademor de la Vega, y ralativos a las Ánimas del Purgatorio y a la Virgen de la Misericordia. La restauración ha sido realizada por Marta Eva Castellanos y el coste ha sido sufragado gracias al convenio entre la Obra Social de Caja España-Duero y la Diócesis de León.
Ambas obras y un audiovisual del proceso de restauración puede verse en Botines hasta el 9 de marzo de 2012.

Nuestra enhorabuena a los vecinos de Villademor por estas noticias tan positivas, que suponen un avance ante desafortunadas intervenciones recientes en su patrimonio mueble e inmueble.

martes, 20 de septiembre de 2011

Valencia de Don Juan pierde otro edificio singular


Hoy nuevamente se ha producido una pérdida en el patrimonio coyantino. Nos hemos quedado sin una de las casonas situadas en la calle Palacio, un vial que pasa por ser uno de los pocos que mantienen ciertas proporciones y la estética histórica de lo que fue nuestra villa, hoy ciudad.


La casona de los Gorostiaga ha sido derribada y no se ha salvado siquiera su cuidada fachada, en cuyo remate abalconado indicaba la fecha de su última reforma, el año 1908. Por ella tenía una estética ecléctica, propia del inicio del siglo XX, con escasos pero interesantes elementos decorativos. Sobresalían, a mi juicio, los balcones de hierro fundido que esperemos hayan sido preservados y se reutilicen en la nueva vivienda.


Pero la pérdida que hemos tenido hoy no es simplemente una casa con 103 años de historia. Bajo la fachada de 1908 se escondía una casona mucho más antigua, de ladrillo y piedra arenisca, seguramente con una notable entrada de arco. Posiblemente un edificio del siglo XVII.


Respeto la decisión de sus propietarios, pero no la comparto y por ello, educada y sosegadamente, la manifiesto públicamente. Otros muchos coyantinos piensan igual que yo, como he podido comprobar esta tarde, pero seguramente no deseen decirlo o no dispongan de los medios.


¿Y el Ayuntamiento?, pues tiene la responsabilidad de no haber introducido esta edificación en su listado de bienes protegidos en el PGOU aprobado en 2007. Incluso no habiéndolo hecho entonces, considero que ahora al menos debía haber pedido o propiciado el mantenimiento de la fachada, algo ciertamente factible y que vemos se hace en tantos lugares.


Tristemente hoy sumamos otra imagen para el recuerdo.

viernes, 3 de junio de 2011

"Moliendo Pasado" reportaje de TV-CyL sobre los molinos de la provincia de León





La 8 de Televisión Castilla y León (rTVCyL) emitió esta noche a las 21:30 horas un breve reportaje sobre los molinos leoneses, dentro del programa Informe León que dirige la periodista Mónica Murciego.




















El reportaje fue grabado hace pocos días en e
l Molino de la Calzada, situado entre Armunia y Trobajo del Cerecedo.

En él participaron dos molineros de larga tradición familiar, Mauricio Hidalgo y Cesarino Calleja, ambos retratados en estas imágenes durante la entrevista. El autor de este blog también colaboró en la realización de este vídeo.

Mauricio Hidalgo es uno de los propietarios del Molino de la Calzada, último de los cuatro artefactos harineros de Armunia, mientras que Cesarino Calleja es lo propio del molino de Fresno de la Vega.




















Las imágenes del reportaje, titulado "Moliendo Pasado" y que dura aproximadamente 10 minutos, fueron tomadas por Sara Fernandes.
También aparecen algunas fotografías del molino de Villacelama.

Pueden ver el vídeo aquí (grabado con móvil desde un televisor) pinchando en el play de la imagen superior.

lunes, 24 de enero de 2011

Otra fachada para el Ayuntamiento: propuesta de José Luis Gigosos en 1992

Pinchando la imagen esta se amplía.

El incansable colaborador de la revista "Esla", José Luis Gigosos, hizo una interesante propuesta en el número 110, publicado en febrero de 1992. Eran los tiempos en los que se permitía incluir fotografías y dibujos en el "Esla".
Pues bien, partiendo de su afirmación de que sería preferible tirar el edificio consistorial, plantea como remedio reformar su fachada y para ello, haciendo gala de su delicada pluma, aporta un boceto verdaderamente sorprendente.
Situando el estado actual, enfrentándolo al que propone, el cambio es verdaderamente sustancial. No sólo estético, la disposición que propone Gigosos parece hacer elevarse varios metros el edificio, sin que toque para nada su estructura y dimensiones.
Quizás no sea demasiado tarde para que la obra de remodelación ya en marcha tenga en cuenta este boceto. Desde luego el resultado ganaría muchísimo, especialmente la torre central. Ahí queda.


Si no hay cambios, así quedará el Ayuntamiento tras la reforma ya iniciada.

viernes, 14 de enero de 2011

¿Reforma o derribo de la Casa Consistorial? Yo opto por su futura demolición

Proyecto de reforma del Ayuntamiento publicado ayer en Diario de León.

¿Crisis? ¿Quién dijo crisis? En Valencia de Don Juan no ha llegado nada de eso, bueno, sí, pero únicamente para las pymes y autónomos que lo están pasando mal junto a los centenares de despedidos por los Eres de las 'grandes' factorías coyantinas.

Sin embargo, nuestro Excelentísimo Ayuntamiento no está en crisis, o al menos no parece estarlo, qué guasa. Ello queda en evidencia al leer la noticia que ayer publicaba el Diario de León. Nuestro gobierno local va a destinar unos 200.000 euros en lavar la cara justamente a su sede, la Casa Consistorial.

No negamos la necesidad de tal acción, pues cuando a finales de los años 1960 -en pleno desarrollismo- el bello y añorado Ayuntamiento anterior era declarado en ruina (junto al Teatro Coyanza) y entre 1970 y 1975 se proyectó y edificó la actual construcción, autoría del arquitecto Ramón Cañas Represa quien contó como aparejador con el actual Concejal de Urbanismo, el popular Mariano Fernández Pérez.

Fotografía del viejo consistorio coyantino. Colección Alcón.

La dudosa estética del nuevo consistorio -que además por entonces vio como enfrente se construia el mastodóntico bloque de un establecimiento de muebles- fueron pronto puestas en entredicho por la ciudadanía que siempre entendió que ambos edificios atentaban notoriamente contra la arquitectura de la Plaza Mayor.

Los años pasaron y a la llegada de Mariano Fernández como concejal, rápidamente trató de corregir sus propios errores acometiendo una profunda reforma de la Casa Consistorial. Primero interior -aunque de dudoso gusto en la elección de las carpinterías exteriores, de llamativo aluminio rojo- y ahora exterior.

La decisión era una toda aceptación de la metedura de pata en los setenta. El edificio consistorial no era si quiera funcional -lo que suele destacarse de la arquitectura desarrollista- sino que estaba interna y externamente mal planteado. Incluso mal construido, pues hoy sabemos que los arcos de hormigón armado e
stán fallando y antes de navidades ya se debió proceder de urgencia a su refuerzo.

Por todo ello, ya en su día al finalizar la reforma interior del consistorio, el articulista de Esla, José Luis Gigosos, se mostraba a favor de demoler el actual edificio concejil, incluso perdiendo la inversión ya realizada en él. Aunque pueda parecer una locura, nosotros también estamos a favor de ello, con los siguientes matices y anticipándonos a una nueva reforma.

Creemos que el edificio, tras 35 años de vida, ni arquitectónicamente ni urbanísticamente se ha ensamblado en Valencia de Don Juan. En nuestra opinión, en vez de gastar unos 194.000 euros en tratar de mejorar su estética -creemos que según el diseño que publica el periódico apenas se consigue- sería más efectivo esperar un tiempo prudencial para el que la economía municipal esté más saneada y cuente con excedentes suficientes que permitan al alcalde correspondiente tomar la valiente decisión de derribar esta negada construcción.

Interior del desaparecido Teatro Coyanza. Colección Alcón.

Se procedería así a erigir un nuevo edificio consistorial que contara con una estética acorde a su emplazamiento y sobre todo que se articulara mejor a la trama urbana de la Plaza Mayor. No decimos que haya que copiar un consistorio al estilo del siglo XVIII, ni mucho menos, pero sí que guarde proporciones y utilice materiales nobles en su fachada. Por otro lado, que se retraiga unos metros atrás para dejar de tapar parcialmente a la iglesia parroquial ya que, desgraciadamente, en su parte trasera no cuenta ya con el coqueto Teatro Coyanza con el que compartía solar el añorado Ayuntamiento de mediados del siglo XIX que a comienzos del XX recibió una esbelta torrecilla para albergar el mecanismo del reloj público.


En definitiva, creemos que las atrocidades cometidas no pueden tratar de solucionarse con cirujía estética. Ojalá lo reflexionen nuestras autoridades, pues están a tiempo.